Rutina escolar

Mi peque lleva prácticamente medio curso escolarizada y quiero contaros nuestra experiencia y nuestra rutina escolar.

Sé que estamos en un periodo complicado, el de búsqueda de cole. Estaréis quitando horas de donde no las tenéis para ir a visitar varios coles en búsqueda del mejor para vuestrxs peques.

Os entrarán dudas, incluso puede que lloréis en algún momento de la desesperación por no encontrar el cole ideal o por no poder llevarlxs al que os gustaría. O puede que lo tengáis claro, o que simplemente os ciñáis a las posibilidades reales y no os queráis complicar más. Cualquier postura es lícita y comprensible. Yo, desde luego, fui del primer grupo, pero ahora veo que ha merecido la pena tanta búsqueda (esto lo veo ahora y en estos momentos).

Después de cinco meses embarcadas en la aventura de tener a una hija escolarizada puedo respirar tranquila. Y digo una aventura porque para nosotras lo fue.

Cómo sabéis, mi peque no fue a la escuela infantil. Las circunstancias personales (un despido estando embarazada y el hacerme autónoma posteriormente) hicieron que pudiera estar con mi hija durante sus primeros años. Fue maravilloso y no lo cambiaría por nada, pero… pasar de una vida sin necesidad de madrugar, sin horarios establecidos ni impuestos, a una vida con rutinas más establecidas y madrugones para poder llegar a una hora decente al cole… no fue fácil al principio.

Reconozco que los tres primeros meses me preguntaba diariamente si merecía la pena ese cambio de vida. Mi hija llevaba mal lo de despertar a una hora concreta y no a la hora que le pedía su cuerpo (que tampoco era muy tarde normalmente, 9 de la mañana como más tarde). El cole era maravilloso, sí, pero que despertara todos los días de mal humor o llorando y que al volver del cole siguiera mal o peor porque se le juntaba con el cansancio de haber estado jugando toda la mañana, no era fácil de llevar.

Yo tampoco llevaba bien el camino en coche. Aunque no me queda muy lejos, el conducir me agotaba (también los malestares continuos de la peque).

Estaba deseando que llegaran las vacaciones de Navidades para poder retomar aquellos días más tranquilos.

Al volver de las Navidades decidí darle una última oportunidad (al menos durante ese curso), decidí intentar más concienzudamente el encontrar el equilibrio y la estabilidad. Así que fui adelantando la hora de dormir de la peque de media en media hora hasta encontrar la ideal en la que ella, al día siguiente, se despertara por sí misma y de buen humor, como antaño.

Una semana estuve con el experimento hasta que encontramos la hora ideal: a las 20:00 de la tarde en cama durmiendo. Fue todo un logro, pero más logro es mantenerlo y tener esa rutina como sagrada. Lógicamente supone que a las 19:00 esté cenando para después hacer todo el protocolo de: pijama, dientes, cuento y dormir.

Pero desde que lo llevamos a la práctica puedo decir que somos mucho más felices. No hay mal humor mañanero ni tardes de eternas discusiones. Hemos encontrado el punto en el que ella está bien y por lo tanto, toda la familia está bien.

Tuvimos que suprimir siesta para que a las 20:00 esté durmiendo, si hay siesta, hasta las 23:00 o más tarde no hay niña dormida y empieza el ciclo del malestar: despierta con sueño, mal humor, quiere dormir siesta y vuelta a empezar.

A veces puede haber un margen de media hora de cortesía pero nunca más.

Otra cosa que tuvimos que ir adaptando fue el momento de salir del cole. Salía siempre con mucha hambre y quería picar algo, pero si picaba algo no comía nada al llegar a casa, como es lógico. Poco a poco fui consiguiendo que entendiera que tenía que merendar bien en el cole y luego esperar a llegar a casa para comer. ¡Otra prueba superada!

Sé, por experiencia propia, que tener rutinas cuando tú nunca las tuviste y no las tienes interioridades, es muy complicado. Pero es como la alimentación, con voluntad podemos cambiar lo que queramos y el aporte positivo a nosotrxs y a nuestrxs peques es impresionante.

Respecto a mí misma, esperanzadoramente creía que iba a tener más tiempo para trabajar cuando ella estuviera en el cole, pero no ha sido así. Antes, trabajaba cuando ella dormía por lo que la hora de fin la ponía yo (a costa de mi salud, lo sé). Así que podía trabajar 5/6 horas por la noche, hasta las 3/4 de la mañana o incluso más tarde cuando la ocasión lo requería. Ahora mismo, entre llevarla al cole e ir a recogerla, me quedan solamente 3 horas libres para trabajar y ya no llego a altas horas de la noche porque me quedo dormida con ella la mayor parte de los días.

Y estos fueron los principales cambios después de la escolarización y os lo cuento por si os ayuda a tomar algún tipo de decisión o para estar preparadxs por si os ocurre algo similar.

¿Cómo lleváis el primer año de escolarizadxs? ¿Estáis buscando cole este año?

 

2 comentarios

  • Hola. Quisiera saber FINALMENTE que colegio elegiste para tu hija y las impresiones que tienes de este primer año. Me preocupa el tema no sé cuál elegir y comparto tus mismas inquietudes en cuanto a las características que me gustaría que tuviese. Pero en Vigo no existen colegios de este tipo así que por lo menos uno que se le asemeje

    • Hola Susana, a raíz de tu pregunta y de varios comentarios y e-mails más he decidido responderos a través de un nuevo artículo que encontrarás ya en el blog. Se titula: Conociendo el CRA Antía Cal y en el título ya te respondo a la primera pregunta. 😉
      Un abrazo y gracias por tu comentario.

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