Los temperamentos

Los temperamentos, una herramienta muy útil para conocer y entender mejor a tus peques o alumnos y poder acompañarles.

Conocí la clasificación de los temperamentos mientras me formaba como arteterapeuta y para mí fue un gran descubrimiento, espero que para ti también si aún no los conocías.

Esto no es algo nuevo ya que el primero en clasificarlos fue Hipócrates. Iván Pávlov también teorizó acerca de los temperamentos y en la psicología ocupa un lugar muy importante.

trabajo arteterapeutico acerca de los temperamentos

Además de explicarte las características de cada temperamento, quiero transmitirte la importancia de reconocerlos en tus hijos para poder guiarlos de la mejor manera posible comprendiendo el motivo de ciertos comportamientos.  Lógicamente es muy importante descubrir qué temperamento o temperamentos imperan en tu carácter como parte de tu propio autodescubrimiento. Aunque estoy segura de que en cuánto veas la clasificación tendrás bastante claro qué temperamento forma parte de ti y también jugarás a observar cuáles imperan en la gente que te rodea. Es muy divertido.

Clasificación de los temperamentos

 

Pertenecer a uno o a otro no significa ser mejor o peor, todos tienen muchísimos aspectos positivos. De lo que se trata es reconocerlos en nosotros y trabajar para lograr un equilibrio.

No solamente puedes reconocer en ti un temperamento, puede formar parte de ti más de uno, normalmente dos serán los que predominen, por lo que, por ejemplo, yo sería ahora mismo sanguínea-colérica. Y digo ahora mismo porque los temperamentos podemos equilibrarlos y trabajarlos tratando de adquirir rasgos de los que menos dispongamos.

Existen 4 temperamentos.

  • Sanguíneo: por lo general, la persona sanguínea es alguien muy alegre y divertida. Le gusta mucho la gente y probar cosas nuevas. Suele ser desorganizada y le falta constancia y voluntad. Al querer hacer muchas cosas diferentes puede que no sea capaces de terminarlas, pasa de una cosa a otra constantemente.  Se basa mucho en lo emocional para tomar decisiones, más que en las razones mentales. Es muy indecisa ya que lo quiere todo al mismo tiempo. La manera de caminar es muy reconocible en un niño, anda más con la punta del pie.

pintura del temperamento sanguíneo

  • Melancólico: muy sensible, empática. Estas características puede llevarla a la depresión ya que sufren mucho. Es una persona autodisciplinada y crítica. Tiene muchas dotes para el arte, la música… Puede tener cambios de humor bruscos y le cuesta conseguir amigos ya que es más reservada. Suele ser muy fiel. Todo lo que le pasa le deja huella y si le duele lo ocurrido lo recordará por tiempo.

temperamentos_melancolico

  • Flemático: alguien con este temperamento es muy tranquila, apática. También es muy fiel y se conforma fácilmente con lo que tiene. Sensible aunque no tanto como los melancólicos. Puede desempeñar trabajos repetitivos, al contrario que los sanguíneos. Es el temperamento más adaptable. Está en su bienestar, no le interesa lo que está fuera, muy cómoda.  En la manera de caminar se puede reconocer porque anda cargando con el cuerpo, como arrastrándolo.

pintura del temperamento flemático

  • Colérico: es alguien noble, se manifiesta, no se esconde. Tiene mucha iniciativa y cuando toma una decisión la lleva a cabo hasta el final. Es una persona muy explosiva aunque puede controlar sus impulsos si así se lo propone. Decidida e impulsiva. No se suele rendir, y los obstáculos le animan más a conseguir sus propósitos. Es muy buen líder. En los niños se reconoce en el andar, ponen el talón dejando huella.

pintura del temperamento colérico

Cómo os comenté más arriba mi principal temperamento es el sanguíneo y había muchas cosas que no me gustaban y me afectaban que son característicos de este temperamento. Era incapaz de terminar un libro, o quería aprender tantas cosas diferentes que no profundizaba en ninguna. Empezaba los proyectos con mucha ilusión y decaía al cabo de poco tiempo… Sin embargo, una vez reconocidos estos aspectos en mí, traté de trabajar en ellos. Cuando empezaba un libro trataba siempre de terminarlo, nunca dejarlo a medias, al igual que las series, por ejemplo. Saqué partido a mis ganas de aprender muchas cosas diferentes y hoy en día lo veo como algo muy positivo ya que soy capaz de hacer cualquier tipo de manualidad o técnica sin ningún inconveniente, del mismo modo puedo mantener conversaciones de todo tipo pudiendo aportar aunque sea algún dato interesante. Y por último traté de reforzar mi lado colérico en el sentido de llevar a cabo los proyectos y mantenerlos vivos. Cómo ves, es un camino de aprendizaje y autodescubrimiento que a mi parecer es muy interesante. Aunque sea solamente reconociendo qué rasgos tienes de cada temperamento te será útil.

Los temperamentos se suelen manifestar con más intensidad a partir de los 7 años. En cada etapa de nuestra vida puede predominar un temperamento que corresponde a esa fase ya que cada temperamento rige una fase de la vida. El temperamento sanguíneo regirá la infancia, el melancólico la adolescencia, el colérico la adultez y el temperamento flemático la vejez.

Los temperamentos y los niños

Creo que con este ejemplo que me dieron un día se entenderá perfectamente. Hay varios niños comprando un helado. El niño sanguíneo no sabrá qué sabor escoger, tardará un buen rato en decidirse mientras cambia de idea varias veces, el melancólico terminará llorando porque no es capaz de decidir ningún sabor,  el niño colérico tendrá claro el que quiere desde el primer momento y el flemático dirá que le da igual el sabor.

En las escuelas waldorf sientan a los niños según su temperamento y siempre recogen al niño en el punto dónde están, al igual que en el arteterapia. Es decir que a un niño melancólico no podrás darle algo que no tiene así que tendrías que evitar tratar de alegrarle o restarle importancia a su dolor ya que conseguirás el efecto contrario, pensará que no puede manifestar su sensibilidad delante de ti y eso le llevará a resguardarse y esconderse para sufrir eso que siente. Por lo que si detectas que tu peque es melancólico lo más aconsejable sería que le orientaras a reconocer el dolor del prójimo, de este modo él no tratará de buscarlo en sí mismo y desarrollará la empatía. Por ejemplo, podrías hablarle de ciertas injusticias o del hambre en el mundo. De este modo, se sentiría movido por esta causa y no ahondará tanto en su propio sufrimiento.

Un niño colérico necesita hacer, actuar, responsabilidades. Y este ejemplo creo que lo podrás ver más claro ya que es quizás el más evidente. El compañero de clase al que el profesor nombra delegado o siempre le manda tareas porque necesita ese papel de líder, de alumno útil y práctico. Le motiva que le reten: “¿a qué no eres capaz de…?”. Que te respete es importante en este caso, él necesita esa figura a la que respetar.

A un niño flemático le puede llegar a motivar los intereses de las personas que tenga al lado, ya que él no tiene ningún interés definido. En este caso es importante dejar que se aburra. Llegado a ese punto puede tener el impulso de salir de ese aburrimiento y hacer cosas por sí mismo.

El niño sanguíneo suele abandonar las cosas muy pronto, por lo que partiendo de donde está es recomendable darle a hacer cosas que no tengan interés para él. De este modo puede abandonarlas y así potenciar el lado opuesto, es decir, seguir adelante con las cosas que realmente puedan llegar a interesarle.

Cómo ves, la base siempre es el respeto. No se trata en ningún momento de etiquetar, sino de reconocer a tu peque y acompañarlo tratando de ser su guía pero sin querer cambiarlo exigiendo cosas que no puede dar.

(Todas las fotografías de esta entrada son pinturas que realizamos en la formación de arteterapia en base a los temperamentos.) 

 

 ¿Qué temperamentos forman parte de ti? ¿Has reconocido el temperamento de tu(s) peque(s)?

4 comentarios

  • Pues, me cuesta reconocerme en uno o dos en concreto, me resulta más fácil asociar un temperamento a la gente que me rodea que a mi misma. Pensaré en ello! Muchas gracias por todo esto, me ayudará con mi peque, seguro!

    • A veces es más fácil verlo desde la distancia, quizás por eso te cueste menos verlo en tus familiares y amigos.
      Pero seguro q en algún momento algo te hará click y dirás: anda, si este temperamento coincide conmigo!
      Cuando sea así, espero q lo compartas conmigo!
      Un abrazo.

  • A nivel educativo, ¿resulta positivo “etiquetar” a los niños en base a sus temperamentos?

    • Hola Emma, no se trata de etiquetar sino de conocer en profundidad la esencia y carácter del niño para poder guiarlo y acompañarlo de la mejor manera posible. Los temperamentos se pueden ir modelando y educando por lo que no significa que un niño siempre será melancólico o colérico, pero partiendo del reconocimiento podemos ayudar en la búsqueda del equilibrio.
      Lo que se suele hacer en los colegios tradicionales es, muchas veces, exigir lo mismo a todos sin atender a la personalidad de cada niño, de este modo cada pequeño obtendría la comprensión y acompañamiento q necesita, por lo que sí que creo que es muy positivo saber reconocer los temperamentos en los niños con los que trabajas o en tus propios hijos.
      Espero haber resuelto tu duda. Muchas gracias por leerme y por tu comentario. Un abrazo.

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