Crema Kousmine-Budwig

Hoy te comparto la receta de este desayuno tan especial y nutritivo. La crema Kousmine-Budwig.

Estando embarazada me puse en manos de una nutricionista con la que aprendí muchísimas cosas acerca de alimentación y de como cuidar mi cuerpo en esos momentos que estaba creando una vida. Era muy importante para mí cambiar mis hábitos alimenticios por el bien de mi propio cuerpo así como por el bien de mi hija.

Aprendemos por imitación así que si los padres tiene una alimentación saludable, los hijos también la heredarán.

Puedes visitar su página ya que tiene muchas recetas apetecibles además de información muy interesante acerca de nutrición. Y si quieres consultarte con ella y vivís lejos como yo podéis realizar las consultas vía skype.

A mí los cambios me costaron muchísimo, fueron muy intensos pero cuando me sumergí en ellos me encontraba muchísimo mejor así que el esfuerzo mereció la pena.

También voy a reconocer que tengo mis momentos de recaída ya que cambiar más de 25 años de una alimentación poco adecuada para siempre lleva su proceso y su tiempo. Por lo menos ahora soy consciente de lo que hago mal.

La historia de la crema Koumine-Budwig

 

Antes de darte la receta quiero hablarte muy resumidamente del origen de este desayuno para que entiendas su importancia a nivel nutritivo.

Esta historia empieza con un científico llamado Otto H Warburg. Premio nobel de Fisiología y Medicina en el año 1931.

Otto investigaba la respiración celular cuando descubrió la diferencia entre las células normales y las cancerosas.Las cancerosas eran células faltas de oxígeno y podían reproducirse utilizando la glucosa por medio de la fermentación.

Empezó a investigar la manera de aportarle a estas células oxígeno para así frenar el cáncer.

Hizo pruebas con diferentes tipos de grasas pero sin logros.

Sin embargo la Dra. Johanne Budwig, Química, Farmacéutica y Física, fue la primera persona en clasificar las grasas según su composición y realizó los mismo experimentos que Otto cambiando el tipo de grasas que él había utilizado. Encontró el ácido linoleico y el ácido linolénico, ácidos grasos esenciales que son capaces de introducir oxígeno a esas células haciendo más permeable la membrana celular dañada.

El aceite de lino, uno de los ingredientes principales de esta receta, reúne la combinación perfecta entre los ácidos linoleicos y los linolénicos.

Para que este aceite penetre en las células tiene que ser mezclado con requesón bajo en grasa ya que de por sí solo no es capaz de llegar.

Esta crema, junto con una dieta saludable, ejercicio diario y una exposición al sol mínimo de 10 minutos diarios era el tratamiento que aplicaba ella a los enfermos de cáncer y a los que padecían enfermedades degenerativas en su clínica.

Posteriormente la Dra. Katherine Kousmine después de sus propias investigaciones acerca de cómo afectaba la alimentación a diferentes enfermedades añadió a la crema Budwig cereales y semillas molidas, zumo de medio limón, plátano maduro para endulzar y fruta de temporada.

Y es así cómo llegó hasta nosotros esta receta que a continuación te detallo.

Si te gustó la historia y quieres profundizar más en ella te recomiendo este artículo. De él extraje esta historia resumida.

La receta

 

Ingredientes

  • Sobre 120 gramos de requesón/yogur o kéfir ecológico.
  • 2 cucharadas de postre de aceite bio de linaza.
  • 1 plátano machacado.
  • zumo de medio limón.
  • 2 cucharadas soperas de semillas de lino molidas.
  • Frutos secos molidos. Sobre 6 nueces/almendras/avellanas.
  • 2 cucharadas soperas de copos de avena u otro cereal: trigo sarraceno/quinoa/mijo.
  • Fruta de temporada fresca o congelada en trozos.

 

Preparación

Este es el modo en el que lo hago yo.

  • Mezcla muy bien el requesón/yogur o kéfir con el aceite de lino.
  • En un plato aparte machaca el plátano y mézclalo con las semillas de lino y los frutos secos ya molidos.
  • Ahora añade esto a la emulsión realizada antes.
  • Agrega el zumo de medio limón.
  • Añade los copos de los cereales (en mi caso avena) a la mezcla de antes.
  • Y, por último, después de mezclar muy bien todos los ingredientes, añadir la fruta de estación (arándanos congelados en esta ocasión).
  • Deja reposar la mezcla 5 minutos y disfrútala.

 

Anotaciones

Sé que vivimos en un mundo un poco acelerado y a veces no tenemos tiempo suficiente para muchas cosas. Infelizmente solemos sacrificar lo que nos hace bien como puede ser el preparado correcto de los alimentos.

Esta crema la puedes preparar la noche anterior y dejarla en la nevera. Al día siguiente, antes de tomártela, puedes añadirle un poco de yogur ya que se habrá espesado bastante.

Por otro lado, para seguir ahorrando tiempo y poder disfrutar de este desayuno cada mañana, puedes moler las semillas de lino y los frutos secos de toda una semana a la vez. Mételo en un frasco de cristal y guárdalo en la nevera. Te aguanta 5 días. De este modo no tienes que moler las semillas y frutos secos cada mañana.

Los frutos secos deben ser crudos. A mí me costó bastante encontrar unos frutos secos que no estuvieran fritos o llevaran sal y que no se dispararan de precio. En esta ocasión por ejemplo he utilizado los de la marca Alesto, los encuentras en el Lidl.

Como puedes ver en los ingredientes no llevan nada más que el fruto seco.

Aprovecho para recalcarte la importancia de leer siempre todos los ingredientes de los productos que compras. Esto te lo comentaba en este artículo y sigo insistiendo en ello. Cuanto más naturales sean mejor.

Creo que con estos trucos te será posible disfrutar de este desayuno con tantas beneficios sin necesidad de emplear más tiempo del que emplearías al preparar un desayuno “normal” y quizás menos sano.

 

y tú, ¿ya has probado esta receta? ¿La consumes habitualmente? Si es así, ¿qué tal te sientes? Si nunca la has probado te animo a que lo hagas y a que me cuentes tu opinión, ¡me encantará leerte!

 

 

 

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