Origen del árbol de Navidad

Buscar el origen de las tradiciones y poder compartirlas con nuestros peques le aportan un sentido y unas raíces muy necesarias hoy en día. 

Al menos así lo siento yo. Vivimos en la era de la información, podemos acceder a ella de manera casi automática, muy rápidamente. Pero la transmisión oral de las tradiciones y orígenes de lo que hacemos hoy se está perdiendo y me parece algo muy bonito que podemos transmitir a nuestros peques.

Os propongo informaros sobre las tradiciones que realizamos año tras año en las diferentes festividades y que se las transmitáis oralmente a vuestros hijos. O inlcuso, si están preparados para ello o en ese punto, investiguéis juntos, pero a la antigua usanza: preguntad a vuestros mayores, id a la biblioteca y buscad algún libro que hable sobre ello, revisad enciclopedias…

Es una manera de acceder a información sin ser tan rápida e informatizada. Hoy en día con un clic pueden acceder a cualquier dato pero no se trabaja así la voluntad, la paciencia, la curiosidad…

Nosotros en casa no tenemos tele, y nuestra hija no tiene acceso ni a móviles, ni a tablets ni a ordenadores. No nos parece positivo ni necesario para su sano desarrollo en sus primeros años de vida, pero eso nos da para otro artículo.

En realidad hoy te quiero contar un poquito de lo que descubrimos nosotros sobre el origen del árbol de Navidad.

Es muy confuso su origen ya que hay muchas versiones y varias ciudades que se atribuyen el “mérito”.  Sin embargo, de todas las historias que he encontrado me quedo con algunos datos que me parecen curiosos.

Una de las ciudades que se disputa el haber montado el primer árbol de Navidad es Riga, en Latvia. En el año 1510 montaron en la plaza del mercado un árbol. En realidad era un montón de madera en forma de triángulo alrededor del cual, en las fiestas paganas de fin de año, bailaban para finalmente plantarle fuego.

A mediados del siglo XVI empezó a hacerse con abetos y ya por estas fechas, en Alemania, empezaron a llevar esta tradición al interior de las casas.

Lo de emplear abetos como símbolo de la Navidad es por una razón cristiana. Su origen está en Bonifacio, un misionero cristiano que quiso adoptar la costumbre pagana de adornar  y ofrecer sacrificios a árboles que representaban a los diferentes dioses, ya que vio que no podía deshacer esos rituales paganos.

Existía un roble que representaba al dios Thor. Bonifacio lo taló delante de todos los allí presentes y a cambio, plantó un abeto en símbolo de paz. Según dicen, escogió el abeto porque sus hojas están siempre verdes y porque su copa señala al cielo.

Sobre los adornos del árbol de Navidad:  dicen que al principios eran decorados con comestibles, panes de jengibre y frutas. En 1586 el alemán Hans Greiner produjo los primeros adornos en cristal.

Hasta mediados del siglo XX todos los adornos de Navidad eran producidos manualmente en la región de Lauscha en Alemania y, a partir de 1940, industrialmente en Estados Unidos y Japón.

Como origen cristiano de las luces de Navidad también hay relación con los primeros adornos de los abetos. Los decoraban con manzanas que representaban el pecado y con velas que simbolizaban el perdón y la luz de Dios. Las luces que empleamos hoy en día proceden de esas velas.

¿Y tú?, ¿conocías los orígenes del árbol de Navidad? ¿Sabes alguna historia más en relación a la Navidad? ¡Estaré encantada de aprender!

2 comentarios

  • La mayoría de las fiestas cristianas tienen un origen pagano… como las fiestas paganas eran imposible luchar contra ellas las modificaBan y las convertían en cristianas … no sólo el árbol. . La Navidad, San Juan… yo suelo buscar el origen y suele ser siempre pagano y relacionado con la naturaleza… mucho más interesante…

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